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EBITDA, flujo de caja y ROIC: las tres preguntas que un capital allocator se hace cada mes

EBITDA te dice si vendiste bien. Flujo de caja te dice si cobraste. ROIC te dice si valió la pena.

Las tres miden cosas distintas. Las tres viven juntas en cualquier diagnóstico de capital allocation serio. Y la mayoría de los reportes mensuales que llegan a nuestras manos en empresas medianas mexicanas monitorean solo la primera.

No es una crítica gratuita. Es la realidad operativa de la mayoría de los consejos en empresas familiares: EBITDA es la métrica que el sistema contable produce con menor fricción, es la que los bancos piden para covenants, y es con la que los dueños comparan año contra año. Es, también, la métrica que con más facilidad oculta deterioro de valor.

Este artículo describe qué mide cada una de las tres, qué oculta cuando se mira sola, y cómo se leen en conjunto bajo la lente de ROIC X-Ray.

EBITDA: si vendiste bien

EBITDA mide la capacidad de tu modelo operativo de generar ganancia antes de los efectos de cómo financias el negocio (intereses), de cuánto pagas al fisco (impuestos), y de cómo amortizas tu inversión histórica (depreciación y amortización).

Es una métrica útil porque aísla la operación. Si dos empresas en el mismo sector tienen EBITDA distinto, la diferencia está en pricing, costo de producción, eficiencia operativa o mix de productos — no en cómo estructuraron su deuda.

Lo que EBITDA mide bien:

Lo que EBITDA no mide:

Una empresa puede tener EBITDA creciendo +15% año contra año mientras quema caja. La razón: capital de trabajo que crece más rápido que la utilidad, sumado a capex de mantenimiento que se difiere en los libros pero no en la realidad operativa. El consejo ve crecimiento. La caja se vacía.

Flujo de caja libre: si cobraste

Flujo de caja libre contesta la pregunta que EBITDA evita: ¿esa ganancia operativa se está convirtiendo en dinero real?

La fórmula básica:

Flujo de caja libre = EBITDA − ΔCapital de trabajo − Capex − Impuestos pagados

Cada uno de esos términos puede destruir el flujo de caja sin que EBITDA cambie.

ΔCapital de trabajo. Si tus clientes empiezan a pagar a 90 días en lugar de 60, tu cuenta por cobrar crece. Ese crecimiento es flujo de caja que no entró. Si tu inventario sube — porque pronosticaste demanda más alta o porque la rotación se desaceleró — ese inventario es caja inmovilizada en bodega.

Capex. La depreciación contable rara vez coincide con el desembolso real. Una empresa que difiere mantenimiento durante varios años puede mostrar EBITDA creciente, hasta que llega el ciclo de reinversión grande y el capex se dispara. La depreciación en el P&L es una mentira piadosa; el capex en el flujo de caja es la verdad.

Impuestos pagados. Las estimaciones contables suavizan el impuesto en el P&L. El SAT cobra en efectivo.

Cuando el flujo de caja libre se queda sistemáticamente por debajo del EBITDA durante varios trimestres, hay un mensaje. Cuál de los tres componentes — working capital, capex, o impuestos — está abriendo la brecha es donde empieza el diagnóstico.

ROIC: si valió la pena

ROIC sintetiza EBITDA y flujo de caja en una sola pregunta: por cada peso de capital invertido en el negocio, ¿cuánto retorno genera?

La fórmula:

ROIC = NOPAT / Capital invertido

Donde:

ROIC mide eficiencia de capital. Una empresa puede tener EBITDA grande y flujo de caja saludable y aún así estar destruyendo valor — si el capital que requirió para generarlos rinde menos que el costo de oportunidad de ese capital.

El comparador relevante es el costo promedio ponderado de capital (WACC). Si tu ROIC supera tu WACC, estás creando valor. Si tu ROIC es menor que tu WACC, estás destruyendo valor — sin importar si EBITDA crece.

Esta es la métrica que los dueños rara vez ven en sus reportes mensuales y la única que les dice si su empresa, este año, sumó o restó valor económico.

Las tres juntas: la lectura del capital allocator

Ninguna de las tres métricas es suficiente sola. Cada una contesta una pregunta distinta y, leídas juntas, dibujan el cuadro completo:

MétricaPregunta que contestaLimitación cuando se mira sola
EBITDA¿Vendí bien?No mide cobranza, working capital ni eficiencia de capital
Flujo de caja libre¿Cobré?No dice si el capital invertido era el necesario
ROIC¿Valió la pena?Es métrica de síntesis; necesita descomposición para diagnosticar

En ROIC X-Ray empezamos por descomponer ROIC en sus dos palancas estructurales:

Palanca A — Margen operativo. La rentabilidad por cada peso de venta. Es la dimensión que EBITDA ilumina parcialmente. La descomposición completa cubre pricing, ventas, procurement, producción, distribución, post-venta, gastos generales y complejidad de portafolio.

Palanca B — Rotación de capital. La velocidad con la que el capital invertido produce ventas. Es la dimensión que el flujo de caja ilumina parcialmente. La descomposición cubre capital de trabajo (cuentas por cobrar, inventario, cuentas por pagar) y capex (utilización de activos y decisiones de inversión).

ROIC = Margen × Rotación

Esta descomposición — la fórmula de DuPont — es el primer corte de cualquier diagnóstico serio. Te dice si tu problema es de cómo vendes (Palanca A) o de cómo despliegas capital (Palanca B). Las soluciones son distintas en cada caso.

Implicación para la junta directiva

Si tu reporte mensual del consejo solo enseña EBITDA, está incompleto. Tres ajustes mínimos:

1. Flujo de caja libre real, no proxy. EBITDA menos cambio en working capital menos capex pagado menos impuestos pagados. Mensual, comparado contra EBITDA del mismo mes. La brecha sostenida entre los dos es la primera bandera.

2. ROIC trailing 12 meses, comparado contra costo de capital estimado. No tiene que ser preciso al decimal — un rango defendible es suficiente. La pregunta es si estás arriba o abajo del umbral, no si tu ROIC es 14.2% o 14.5%.

3. Descomposición DuPont mes a mes. Margen operativo y rotación de capital, separados. Una caída en ROIC siempre viene de uno de los dos. Saber cuál es el primer paso para saber qué hacer.

Tres métricas. Tres preguntas. Tres lentes que cualquier capital allocator se pone cada mes — porque sin las tres, no hay forma de saber si tu empresa está creando o destruyendo valor.